|
Para adquirir este Especial llame
al 1-888-528-4623.
Con “Raíces”, el
noveno especial musical de Banco Popular, exaltamos la manifestación de dos de
nuestros géneros musicales más apreciados: la bomba y la plena.
La plena nace en el siglo 20 y es
uno de los géneros musicales de más popularidad en Puerto Rico. El género se
popularizó en los años de 1920 con Manuel Jiménez-Canario y otros grupos.
Canario era la primera voz del Trío Borinquen de Rafael Hernández, creado en
1926 con Salvador Ithier como la segunda voz y Rafael Hernández a la guitarra,
sin percusión. “Para esa época se popularizan las plenas de Rafael Hernández:
Mataron a Elena, Temporal, Tanta vanidad, Pa’ Borinquen y Monchín del Alma”,
recordó el musicólogo Luis Manuel Álvarez.
Más adelante, en los años cincuenta,
César Concepción, convirtió la plena en baile de sociedad con temas inspirados
en pueblos de Puerto Rico como Yauco, Ponce, y Mayagüez.
Más o menos en esa misma época, Rafael Cortijo y su combo, le inyectaron a la
plena una vitalidad distinta a la de César Concepción, reafirmando el carácter
popular de este baile. La presencia de la plena es una constante de nuestra
expresión cultural.
Por su parte, la bomba surge predominantemente en las costas de Puerto Rico y
muy particularmente en Loíza Aldea, Arroyo, Guayama, Ponce, Cangrejos (Santurce),
Mayagüez y Cataño.
Bomba significa tambor, baile y
canto. Como canción, la bomba se canta para ser bailada, y como baile, se baila
improvisando pasos estimulados por uno de los tambores de bomba llamado tambor
primo o buleador, al cual el bailador a su vez reta.
Los tambores de bomba se construían con barriles de envasar ron, por lo que las
bombas se conocen también como barriles o barriles de bomba. En la tradición
sureña cantan las mujeres, alternando el solo y coro de las bombas. La solista
toca una maraca, en ocasiones dos, pero en una sola mano. Los tocadores de bomba
se sientan sobre el barril y con uno o dos palos llamados cuá tocan uno
de los costados del tambor seguidor.
En la tradición del norte, los
hombres cantan y los tocadores de bomba tocan sentados frente al tambor.
Solamente se sientan sobre el instrumento cuando un buen bailador o bailadora
reta al buleador o tambor primo. Ante el reto, el tocador tira al piso el tambor
y se sienta sobre el instrumento siguiendo al bailador o bailadora con toques
enérgicos y agresivos, resultando en una imponente controversia de baile y
tambor.
|